Acordes y Escalas

Teoría

Cadencias

Las cuatro cadencias fundamentales que estructuran toda la música tonal: auténtica, plagal, rota y semicadencia. Cómo identificarlas de oído y por qué importan.

Una cadencia es una secuencia de acordes que produce sensación de pausa, conclusión o continuidad en una frase musical. Las cadencias estructuran la armonía como los signos de puntuación estructuran un texto: marcan dónde termina una idea y dónde comienza otra.

Las cuatro cadencias fundamentales

Cadencia auténtica (V → I)

Es la más fuerte y la más usada. El acorde dominante (V) resuelve al acorde tónica (I). Produce una sensación de "regresar a casa".

En Do mayor: Sol → Do.

Variante: cadencia auténtica perfecta cuando ambos acordes están en estado fundamental y la melodía termina sobre la tónica.

Cadencia plagal (IV → I)

A veces llamada "cadencia amén" por su uso en música religiosa. Es suave, menos conclusiva que la auténtica.

En Do mayor: Fa → Do.

Cadencia rota o de engaño (V → vi)

El dominante NO resuelve al I esperado, sino al vi (la relativa menor). Genera sorpresa y suele continuar la frase en vez de cerrarla.

En Do mayor: Sol → La menor.

Semicadencia (cualquier acorde → V)

No es conclusiva; pausa la frase sobre el dominante esperando continuación. Muy común al final de la primera mitad de una sección, como una "coma" musical.

En Do mayor: Do → Sol, o Fa → Sol.

Ejemplo práctico

Una canción pop típica:

Aplicación a la guitarra

Reconocer cadencias mejora la memorización y el oído:

  1. Toca una progresión y detente justo antes del último acorde.
  2. Pregúntate: ¿está pidiendo volver al I (auténtica)?, ¿se queda flotando en V (semicadencia)?, ¿esquiva al vi (rota)?
  3. La cadencia plagal (IV → I) suele dejar una sensación más calmada que la auténtica.

Estas sensaciones son universales: tu oído ya las identifica intuitivamente desde que escuchas música popular. Ponerles nombre acelera la composición y la improvisación.

Relacionado: la fuerza de la cadencia auténtica viene del acorde de séptima dominante, y la mayoría de las progresiones populares están construidas sobre estas cadencias.